miércoles, 28 de mayo de 2008

"LOS REDSKINS" LA BANDA



Tratar de trazar la vida de un grupo como LOS REDSKINS no es una tarea fácil. Cada uno tiene su propia visión de lo que significaron, porque se trata de un grupo mítico, uno de esos raros grupos que están prácticamente solos en el origen de un movimiento.
1981: Un bar de Leeds. Una banda skinhead de York llamada No Swastikas toca ante un público confundido.
Obviamente no son una banda de Oi (demasiado política, sin acento de cockney). El cantante, alto y flaco, luce un pequeño corte como el de Tintín; el bajista parece un skin-mod clásico. Tocan punk rock -no el Oi ronco, borracho y orgulloso ni el esquema de taches y cresta de Discharge, sino algo más cercano al sonido de los primeros Jam o Clash. Y había sólo una insinuación del soul de los Dexy´s Midnight Runners. Ellos se convertirían en los Redskins.


1982: El Oi! había desaparecido entre el culo de Garry Bushell (a donde luego llegaría su cerebro). El rápido ska multirracial y anticonservador del Two Tone todavía tenía algo de vida, excéntricos punks como los Three Johns y The Membranes, y algunas bandas rojas punks como los Newtown Neurotics aún tocaban. Pero estaba pasando de moda ser una banda rebelde de rock, especialmente una banda skinhead rebelde de rock. Pero todavía los Redskins se las arreglaron para estimular un rumor. La revista NME publicaba referencias de la banda. Sounds publicó el titular "¿Quiénes son los Redskins?". Ambas revistas publicaron cartas de chicos que decían haber visto a los Redskins. La evidencia real era muy poca.
El sello de York CNT lanzó el sencillo "Peasant Army". Una aparición en la marcha por el Derecho al Trabajo en Woolwich, vestidos con pasamontañas, provocó un comentario en Sounds ("¿Quién se creen que son? ¿El IRA?"). ¿Quiénes son los Redskins?
Luego se supo que Chris Dean, el cantante de la banda, había estado trabajando en NME por algún tiempo bajo el seudónimo "X Moore" y había estado insertando referencias de la banda, alimentando el rumor. Descubiertos, los Redskins emergieron a plena luz del día.
Hay una sesión de John Peel donde el sonido punky de los Redskins es complementado con una sección de metales por primera vez. Un sencillo "Lean On Me" sorprende gratamente a muchos con letras claras que pueden ser leídas como una canción de amor y como un llamado a la solidaridad de la clase obrera. Tocaron en conciertos con The Clash y los Dead Kennedys y empezaron a dar entrevistas.
Los Redskins eran miembros activos del Socialist Workers Party, partido socialista revolucionario trotskista, y al principio el grupo fue visto como un medio de promover la línea política del partido.
Su primer baterista se llamaba Paul Hookham y luego fue reemplazado por Nick King, ex baterista de los Woodentops (grupo de rock con influencias del pop de los 60).
Este último, subraya George Marshall en "Spirit of 69", sufrió una transformación radical de pinta a fin de acomodarse a la imagen skin del grupo. Chris y Martin eran skinheads desde hacía mucho tiempo.


La banda tenía algunos amigos en la prensa musical pero la respuesta general fue de hostilidad y cinismo. La prensa musical estaba en manos de periodistas de coctel que preferían el pop posmoderno apolítico y limpio.
Pero, sin embargo, los Redskins no estaban buscando público. Los skins antirracistas y de izquierda, que se sentían inspirados por la política del punk y que querían un rock de protesta, pero que habían sido dejados de lado por la postura tropelera primitiva y moralista de bandas anarquistas que siguieron a partir de Crass, encontraron un hogar con los Redskins, dando origen a un nuevo movimiento.
Marshall describe su música como una mezcla del sonido Motown y Stax y de rockabilly (!).
Sin embargo, reconoce que aportaron en esa época un segundo aire a la música skinhead que estaba estancándose en una especie de oi rock'n'roll heavy, sopa casi inaudible de la cual se escapaban unos ladridos nazis del peor gusto. Y esto explica, según él, la presencia de verdaderos skinheads en sus conciertos, que de otra manera habrían estado poblados sólo de estudiantes y de rockabillies.
A pesar de la creciente confianza del gobierno conservador y de la poca popularidad del pop izquierdista, los Redskins nunca estuvieron cortos de aliados. En 1984 compartieron escenario con Billy Bragg y Bronski Beat. También firmaron con London records, a pesar de la consternación de algunos periodistas. Para 1984 la política revolucionaria de los Redskins parecía ser una resaca absurda de los 70. ¿Dónde estaba toda esa rabia y la lucha de la clase obrera de la que tanto hablaban? ¿Ah?
Y entonces los mineros fueron a la huelga.
Precisamente cuando la mayoría de las bandas habrían estado encerradas en el estudio trabajando su primer LP, los Redskins se encontraron viajando por todo el país tocando conciertos a beneficio de los mineros. Chris Dean publicó un artículo extenso y brillante en el NME. De repente todos querían hablar sobre política.
De alguna manera encontraron tiempo para sacar su sencillo "Keep On Keeping On" (acerca de la huelga, naturalmente). los Redskins se pusieron de moda, probablemente por primera y última vez. Pero ya empezaba a aparecer la tensión.
Los Redskins eran auténticos revolucionarios, pero eran también parte del negocio discográfico. Las contradicciones eran obvias, y pronto se volverían abrumadoras.
Los Redskins hicieron conciertos, cambiaron baterista, hicieron un álbum, "Neither Washington Nor Moscow", con partes sampleadas del líder del SWP Tony Cliff, y fueron golpeados por los nazis en el tristemente célebre concierto del "Jobs for a Change Festival", donde además de los Redskins estaban presentes Billy Bragg, los Smiths y Aswad.
Ese día, en la mitad de "Lean On Me", un skin facho le arrojó una botella al grupo y fue la señal para que unos treinta skins simpatizantes del National Front subieran al escenario y agredieran al grupo.
El público espantado que cinco minutos antes se pavoneaba con camisetas antiapartheid huyó sin pedir el resto, mientras un puñado de skins antinazis y de fans de los Redskins corrieron a su auxilio. Siguió una persecución en las calles cercanas, donde los paseantes alucinados pudieron ver, sin entender por qué, skins golpeando a otros skins.
El incidente terminó esa noche con el ataque en Islington a un bar de extrema derecha, organizado en represalia por militantes de izquierda.
Es a partir de entonces (junio de 1984) que los conciertos de los Redskins son vigilados permanentemente por skins antinazis encargados de filtrar las entradas. Creemos que estos tipos no sólo eran "antinazis", como parece hacer creer George Marshall, ya que consagraban mucho tiempo a su grupo favorito.
Sabemos, además, que el grupo siempre se preocupó por hacer conciertos a bajo precio. Tocaron gratis o a beneficio de numerosas causas sociales (antiapartheid, huelgas de mineros, etc.) y ante el rechazo de la Decca de sacar "Kick Over The Statues" a beneficio de los mineros, no dudaron en hacerla editar por otra disquera. En pocas palabras, alternativos en el mejor sentido del término.
Del lado musical, es la poción ideal: guitarra incisiva, bajo alegre y batería insistente. Una voz cálida y apasionada, sección de metales completa, percusiones, un poco de órgano de los 60, ruidos, ambientes de manifestación política.
Hay que subrayar también la gran continuidad en la línea gráfica de sus carátulas de discos y de sus logos, inspirada principalmente en el constructivismo ruso (excepto el sencillo "Power Is Yours" que es diferente).
Sin olvidar el juego de palabras insuperable en inglés que constituye la palabra redkins y que está en el origen de muchos detalles en el estilo de los reds (collares de indios, chapas de cinturón, anillos, camisetas con el indio, tatuajes, etc.). ¡Impecable!

Los Redskins, en su corta carrera, deploraron muchas veces que los medios no juzgaran con suficiente objetividad su música. Porque ellos también eran músicos y su mensaje no podría darse a conocer si su ritmo no invitara a la danza, a la fiebre.
Por eso su música era de gran calidad y llegó a una audiencia tan grande (en Inglaterra). Demasiado grande tal vez, porque su popularidad fue una de las causas de su propio fin, con la casa disquera ejerciendo una presión constante para hacerles producir muchas cosas que no querían.
Su disolución sería señalada únicamente en el periódico oficial del SWP. Un comunicado breve que tiene más de comunicado político que musical. El bajista Martin Hewes ahora es guitarrista de un grupo de punk rock femenino. Billy Bragg dijo que Chris fue critico de cine o literario en París. Su primer baterista, Paul Hookham toca actualmente en los grupos Cyderco y Le Rue. El otro baterista parece que murió en un extraño accidente de jardinería.
Así termina la historia de un grupo que supo inventar un estilo nuevo, refrescante, profundamente arraigado en la música negra norteamericana de los 60, pero sin ninguna nostalgia revivalista, llevando un mensaje moderno en relación con la actualidad, la realidad de su condición de proletarios comprometidos en el progreso de la aventura humana. Lo que ningún grupo mod sería capaz de hacer con las mismas influencias.
Fueron skins modernos inscritos al mismo tiempo en la tradición y orientados hacia el porvenir, que dieron nacimiento a un movimiento nuevo que fue un segundo aire para la juventud skinhead.

ANTIFASCISTAS SIEMPRE!!!

¿PORQUÉ SOMOS ANTI-FASCISTAS?










Porque odiamos la ideología nazi y todo lo que ella representa:IRRACIONALISMO, porque intenta eliminar de los hombres y mujeres toda autonomía de juzgar por ellos mismos exaltando la figura de un jefe carismático e instaurando un partido único que encuadra a las personas desde la infancia al servicio del mismo e instaura el terror de estado. De este modo podemos establecer unas consignas que están en el fondo de cualquier forma fascista: creer y no pensar, obrar y no reflexionar, obedecer y no discutir.ULTRANACIONALISMO, otro sentimiento al que apelan los movimientos fascistas es el de la patria. Esta característica justifica su modelo económico, la autarquía, que consiste en concentrar el poder en una clase dirigente defensora de la propiedad privada y que sacrificará los derechos laborales fundamentales como el derecho a la huelga o el de asociación en beneficio del incremento de la producción.RACISMO, los fascistas creen en la superioridad de la raza aria y en la necesidad de preservar la pureza racial mediante el exterminio o los medios eugenésicos. En la actualidad aprovechan el aumento de la inmigración para justificar la xenofobia con la ridícula frase "los inmigrantes nos quitan el trabajo".MACHISMO, la mujer queda relegada a un segundo plano, sus obligaciones se limitan a limpiar la casa y cuidar a sus hijos, mientras el hombre trabaja para mantener a la familia. El machismo se apoya en dos figuras claves, la familia como institución a defender y la religión que fomenta la sumisión de la mujer frente al hombre.DEMAGOGIA, el fascismo se nos presenta como si tuviera un carácter revolucionario, aparece como defensor del proletariado, enemigo del capital y la burguesía, pero recordemos que son los burgueses y los grandes capitales los que han financiado sus campañas a lo largo de la historia y lo continúan haciendo. Sus organizaciones utilizan términos característicos de la izquierda: revolución, poder popular, acción directa, socialismo, ecologismo, etc., como elementos de captación de masas.No olvidemos que ser antifascista no es una moda, es una actitud que requiere un compromiso político, el de ser rebelde y luchar contra todo lo establecido. No es suficiente con llevar chapas o pegar a bonehedads, debemos organizarnos, tomar la iniciativa y luchar activamente para abandonar esta postura defensiva de acción- reacción y pasar a una verdadera ofensiva antifascista que nos permita acabar de raíz con los fachas y sus organizaciones. Sólo entonces, estaremos en condiciones de derrotar a los fascistas y a este estado cómplice que los ampara.